DEKONSTRUCCION
LA MONTAÑA MÁGICA
LA SOMBRA
NOMOTHER
TORREBLANCA
UNA HABITACIÓN PROPIA
ZENOBIA. Estas ruinas que somos

Carmen Hurtado, Cáceres 1970. Artista, fotógrafa y escritora. Su obra tiene una base conceptual junto con sí­mbolos, arquetipos, figuras mitológicas y metáforas. Crea relatos alrededor de la memoria sobre la pertenencia, la muerte, la identidad, el amor, el dolor, el paso del tiempo. HU editions es un proyecto de autopublicaciones en edición limitada y formatos variados paralelo a su producción artística. La publicación puede ser un viaje, un recorrido, una obra parte de otra, sin definición. Se inspira en la obra de Ulises Carrión “El nuevo arte de hacer libros”. Parte de escritos e imágenes para crear arte experimental. Ha expuesto en galerías y museos de España, Portugal y Italia. Con HU editions en varias ediciones de ferias como Arts Llibris, Utopia market etc.

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Carmen Hurtado Pérez. HU editions ZENOBIA. Estas ruinas que somos

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ZENOBIA. Estas ruinas que somos
Carmen Hurtado Pérez Cáceres, Barcelona. Spain

Year: 2018
Design: Carmen Hurtado
Printing: Carmen Hurtado Pérez/ HU editions
Text: ZENOBIA
Pages: 40
Size: 14-21 cm
Paper: 90 gramos
Edition: 300

13,00

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Porque somos ruinas y habitamos ruinas. A propósito de Zenobia de CARMEN HURTADO.

Libro fotográfico autoeditado. Tiraje de 300 ejemplares.
Premio Dona Primavera. Mas Guinardo. Barcelona. 2021.

Inspirado en la ciudad de Zenobia de la obra "Las ciudades invisibles" de Italo Calvino. Recrea una ciudad formada por pedazos de otras ciudades. Las ruinas de ciudades como metáfora de identidad. 

“Zenobia es una ciudad que suprime las memorias y deseos de otras ciudades. Marco Polo afirmaba que cuando se le pregunta a uno la ciudad en que quiere vivir, siempre se acuerda de Zenobia.

Es inútil decidir si ha de clasificarse a Zenobia entre las ciudades felices o entre las infelices. No tiene sentido dividir las ciudades en estas dos especies, sino en otras dos: las que a través de los años y las mutaciones siguen dando su forma a los deseos y aquellas en que los deseos, o logran borrar la ciudad o bien son borrados por ella”

Fotografías tomadas desde 2009-2020.

***

Diario:

Un lunes por la mañana del 16 de enero de 2017 vago por las calles de mi ciudad, Coria. La ciudad esta silenciosa y por primera vez veo la puerta del Palacio abierta. El Palacio de los Duques de Alba en la plaza de la catedral está abandonado desde hace años y ahora ha sido vendido por Rafael Sánchez Ferlosio su propietario*.

Recorro el palacio destruido que se ha quedado como si de el hubieran huido. Las camas deshechas, el piano esperando a ser tocado mientras las palomas han arrasado con todo.
Llevo meses trabajando en un proyecto fotográfico de lugares en ruinas que he visitado o habitado y que forman parte de mi historia.

Reconstruyo esa ciudad anhelada de la desmemoria.

Coloco los pedazos escrupulosamente en orden, y recupero los restos de las casas de mis antepasados, las ruinas que me han dejado y que soy yo, Zenobia.

Dedicado a mi madre fallecida el 13 de Enero de 2017

Carmen Hurtado Pérez

*Descendiente de mi bis tatarabuela Engracia Domínguez.

 

Texto interior: Estas ruinas que somos ( Poeta: Jesús Aguado).
ESTAS RUINAS QUE SOMOS.

Fragmento:

"En Zenobia hay salones, cuartos de estar, dormitorios, calles, tiendas, palacios, pasadizos, alambradas, ventanas, grúas, cruces, un gato, pájaros, postes, balcones, patios, fotografías, buzones, diplomas, lámparas. Cosas con alma a punto de desaparecer no por ellas mismas, las cosas que son, sino porque el alma ha perdido su aura, su prestigio, su capacidad para hacer oír su voz. Están ahí, astilladas y empobrecidas, porque nuestro mundo lo astilla y lo empobrece todo. Esa es su triste filosofía, ese es su intransitable modelo de civilización. Carmen Hurtado, que lo intuye, va rescatando de esas ruinas, unas propias y otras ajenas, no lo que fueron, su esplendor periclitado, sino lo que somos ella y cada uno de nosotros.

Porque somos, en efecto, ruinas, porque habitamos ruinas, pero eso es lo que, una vez que lo aceptamos y que nos mudamos a ellas (trasladando nuestra sensibilidad, nuestra imaginación, nuestra capacidad de comprensión, nuestras ganas, nuestra luz, nuestro cuerpo), nos devuelve, ahora sin intermediarios, el sentido, el tiempo, la naturaleza, el otro, el cielo o lo alcanzable del cielo (ya se dijo) y la vida nuestra. ¿No era esto, por cierto, lo que el arte ha buscado desde siempre?"