Ghost World
Juan Rodríguez
Calma y sosiego ediciones
2024
España
Madrid
José María Díaz-Maroto
Juan Rodríguez
Daniel Casares Román
Juan Rodríguez
La Imprenta CG
Digital printing
Tapa dura encolada
150gr GardaPat Kiara
100
978-84-09-57025-6
136
150
En un mundo cada vez más contaminado de fotografías de usar y tirar, donde las redes sociales se encargan desde hace años de democratizar y devaluar el ejercicio fotográfico, tan denostado por la mayoría de los comunes, gracias o por culpa de la tecnología, en ese mundo, en esa vorágine, todavía se encuentran oasis, afortunadamente, donde la Fotografía de verdad, así en mayúsculas, parece intacta, atemporal, donde el espectador tiene la posibilidad de respirar y nutrirse de talento. El libro que tienes en tus manos es uno de esos remansos que nos recuerda que el acto fotográfico, el arte de mirar, aún es posible con toda su grandeza. Cuando veo las fotografías de Juan Rodríguez Morales, vuelve a mi mente esa frase que dice aquello de “no vemos el mundo tal y como es sino tal y como somos” y las imágenes de Juan hablan tanto tanto de él... ¡Y además sin pretenderlo! Pero es inevitable ver su impronta en cada una de sus obras. Una impronta, un estilo, que nos invita a abrir los ojos, a contagiarnos del placer por salir con nuestra cámara al encuentro de la escena, del encuadre, del momento preciso. Su trabajo, las imágenes que cohabitan en las páginas de este volumen, deambulan de manera magistral entre lo objetivo, ya que se palpa un respeto absoluto por la realidad, con lo subjetivo, ya que cada instante fotografiado tiene su sello personal. Siempre digo que en fotografía no hay temas buenos ni malos, ni temáticas más o menos interesantes sino que es su autor, la persona que está detrás de la cámara, la que hace interesante el tema. Tiene el poder de convertir lo cotidiano en algo especial, en algo que nos haga pensar y eso, para los que amamos esta disciplina fotográfica, lo agradecemos como un soplo de aire fresco. La visión renovada de Juan Rodríguez Morales, siempre cambiante y curiosa acerca del universo contemporáneo que le rodea, nos deja una lección de composición constante. Su obra es inspiradora y a mí personalmente me despierta unas ganas inmensas de empuñar la cámara e irremediablemente ponerme a hacer fotos. ¿Hay algo más maravilloso que eso?