M10: Bruno Giliberto - Bruno Giliberto
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M10: Bruno Giliberto - Bruno Giliberto
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M10: Bruno Giliberto - Bruno Giliberto

M10: Bruno Giliberto

Bruno Giliberto

Colección del Metalibro

Año

2021

País

Chile

Ciudad

Murcia

Editor

Metalibro

Diseñador

Javiera Novoa

Autor texto

Mónica Salinero

Tipo de Encuadernacion

Tapa blanda

Tipo de papel

Bond ahuesado

ISBN

978-956-404-390-6

Número de páginas

40

Gramaje papel

Bond ahuesado

Presentamos el M10 de la Colección del Metalibro, una edición dedicada a una selec- ción del trabajo del fotógrafo Bruno Giliberto, que combina imágenes de tecnologías análogas y digitales. Estas fotografías no están dispuestas azarosamente, como toda edición tiene una narrativa que podemos leer de múltiples modos al ir dando vuelta cada página. Entre las muchas lecturas que me surgen, se me aparece con entusiasmo la idea de lo sacralizado. Y como lectora de imágenes fotográficas no puedo quitar de mi mente una constante preocupación: la del tiempo. Por eso leo el tiempo sacralizado de la detención, como si justamente antes de abrir este libro todas y todos hubiesen estado corriendo por algo profano. Como si fuesen producto de un conjuro las fotografías han atrapado algo para no dejarlo escapar nunca más. No diré que han atrapado la reali- dad, porque en sí misma la realidad es inasible y móvil, y en ningún caso cierta. Pero sí podemos expresar que uno de los aspectos que hace tan misteriosa a la fotografía es que podemos comprenderla como un sello del tiempo, que lo encierra y a la vez lo marca.

Detenidos y detenidas un momento, no hay transitar en estas imágenes, solo hay in- terrupción en el devenir y espera, aunque ésta sea una diminuta espera. Hasta que, un poco después de la mitad de este Metalibro, Giliberto nos ofrece dos personas que corren dándonos la espalda en el verde pasto, escapando de nosotros y nosotras. Reforzando la sensación de espera por contraposición, en la página siguiente volvemos a de- tenernos, conectando nuestra contemplación con la que ha hecho la propia fotografía. Quizás porque se nos motiva constantemente a andar a toda velocidad, es que el poco común tiempo de la detención es sacralizado. Y aun así hay algo familiar en cada imagen, que resalta el sentimiento votivo, ese que nos inspira una cierta veneración ¿pero a qué? Hoy, no parece esa pregunta tener mayor importancia.

Para esta humanidad, venerables parecen ser los muros, las edificaciones. Sagrados los ritos para construir las edades humanas. ¿Qué esconde cada muro fotografiado? ¿Qué esconde la superficie de esas aguas en la India? Cómo podríamos acceder a ese espacio falto de claridad, cómo conocer lo que se encuentra tras la piel del muro, dentro del muro, dentro de la edad, en cada cuerpo dispuesto en el encuentro atento y detenido de la cámara, o dentro de nuestra magnífica cordillera de Los Andes que escolta a una imperturbable mujer. Parece esconder la repetición de una identidad del tiempo intocable, que actualiza la acción en estas superficies sacralizadas y que se re-encuentra con la fotografía que sella, que marca y fija, la misma escena. Nos inspira veneración esa identidad escondida en un espiral. Ese sacralizado tiempo de construir y observar las imágenes fotográficas. Porque ciertamente nunca sabremos qué hay dentro de esos muros, dentro de esa torre, tras esa máscara, tampoco qué hay bajo esas aguas. Así, en cada imagen de este M10 distingo una división entre lo que vemos y leemos, y aquello a lo que nunca podremos acceder pero que nos maravilla, que nos parece cotidiano y, también, misteriosamente atrapado e intangible. 

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