Paloma al aire
Ricardo Cases
Photovisión
El deseo teledirigido
El palomista invierte en sus palomos tiempo, dinero y esperanzas. Los cría, les pone nombre, los entrena y les tiene fe. Cuando llega el día de la competición acude con la ilusión y incertidumbre de un niño. La colombicultura es un deporte con reglas y árbitros. Los palomos llegan a valer miles de euros y las apuestas mueven mucho dinero. Sin embargo, hay algo de infantil en la fascinación por las aves; el hombre que sostiene
un pájaro tembloroso en la mano tiene la misma mirada que tenía a sus 10 años.
Luis López Navarro




