El libro de Juan Cristóbal Cobo es un retrato de la vida callejera en la Bogotá histórica. Cuando uno piensa en el centro de una ciudad como Bogotá, se imagina que es allí que se concentran las principales actividades de la urbe. Si bien es cierto, ese también es el epicentro del encuentro de todo tipo de personas, con destinos y vidas muy peculiares. El libro hace un homenaje a la fotografía callejera de Juan Cristóbal que registra con mucha dignidad y humor el aspecto popular, vivo y dinámico de una ciudad tan particular como Bogotá en donde siempre es el caos el que termina imponiendo su ley.
El autor lo explica muy bien en su texto introductorio. Dice: “hace un siglo, la Carrera Séptima, la principal avenida en Bogotá, estaba rodeada de las casas de las familias más acomodadas. Como en los modelos europeos de la ciudad, la avenida conduce al centro histórico en donde se reúnen, los edificios municipales, la catedral, la plaza de Bolívar, el palacio de justicia y cientos de casas coloniales. Sus tranvías eléctricos eran símbolo de modernidad. Poco queda de esa grandiosidad de la Séptima. La antigua ciudad se redujo a unas cuantas calles después del asesinato del líder político Jorge Eliécer Gaitán en 1948. Quienes no pudieron mudarse hacia el norte emigraron, dejando edificios, cases y calles vacíos. La Bogotá popular se tomó entonces esas calles”. Este cambio lo muestra muy bien Luz Opaca.




